Tel. (0181) 1234-3991

Existen diferentes cuestionamientos que se deben realizar para crear un curso de e-learning efectivo. 

¿Qué se busca conseguir? ¿Cuál es nuestro objetivo final? ¿A quién está dirigido? ¿Cuál es el contexto en el que se va a implementar?

En la búsqueda de cumplir con esas características, encontramos 3 factores que pueden acercarnos responder a estas interrogantes:

Deseable

Para lograr un experiencia de aprendizaje efectiva, se debe motivar a las personas tengan el deseo de llevarla. Dentro del e-learning, donde en pocas ocasiones existe un maestro o tutor que se tome el tiempo de incentivar el proceso educativo en los alumnos, de esta manera, la motivación debe ser inherente a los objetos de aprendizaje.

En un escenario ideal la implementación y desarrollo del curso debe darse en un escenario en el que exista la necesidad y el deseo del mismo, esto no siempre sucede, y es trabajo del diseñador instruccional hacer todo lo posible para captar la atención del usuario. Algunas cuestiones que se debe hacer el diseñador instruccional son:

  1. ¿Qué elementos harán que los usuarios quieran interactuar y navegar en el curso? Las primeras impresiones de elementos como el título, la apariencia y las descripciones son claves. Aquello que los usuarios encuentren practico y fácil de manejar, significará un mayor grado de interés y atención de su parte.
  2. ¿Necesitamos que se vea bien? ¿Cuánto podemos trabajar el aspecto gráfico, donde es posible darle coherencia a la apariencia y la funcionalidad de los objetos? ¿O es que el contenido de estos por si solo basta para atraer a los usuarios?
  3. ¿Qué es lo que los usuarios recordarán al utilizar los objetos? ¿Qué hará que quieran avanzar y profundizar en el curso? ¿Qué lo convertirá en atrayente y captará su atención de principio a fin? ¿Cuál es el objetivo? ¿Cuál es la recompensa que encontrarán al culminar un curso? Si estamos creando un e-learning lineal, entonces debemos pensar como guionistas, dándoles a los usuarios un contenido, pero provocando que quieran más. Si en cambio, no es lineal, pensaremos como un desarrollador de juegos. ¿Cuáles serán las rutas que los usuarios utilizarán para “jugarlo”? ¿Qué herramientas necesitamos para introducirlas? Finalmente, ¿qué tipo de ayuda necesitarán a lo largo del mismo?
  4. ¿Qué características harán que los usuarios quieran transmitir su experiencia e-learning con colegas o amistades? Consideremos que las personas comparten información porque les resultó útil, interesante o deficiente. ¿En cuál de estas categorías nos gustaría estar?

Está comprobado que si los usuarios se muestran iniciativa propia para aprender, ésta tarea de hace más simple. Sin embargo, sería incorrecto asumir que todos tienen el nivel o la motivación requerida para hacerlo, por lo que es necesario distinguir que aquello que puede ser importante para nosotros, no necesariamente lo sea para todos.

Reflexivo

Es bueno que los usuarios se diviertan al tomar un curso de e-learning, pero lo que realmente se busca es generar cambios en sus comportamientos y pensamientos. Para lograr esto, un buen e-learning hará que las personas reflexionen sobre lo que están aprendiendo, pensando y haciendo, para que comiencen a trabajar en lo que el e-learning les sugiere.

Con frecuencia, esto suele crear algún tipo de emoción, incluso si los usuarios no comparten lo que los contenidos les presentan, se puede conseguir estimular algún tipo de reacción, lo que es mejor que no crear respuesta alguna frente al aprendizaje.

El proceso que deben pasar los usuarios es, primeramente, preguntarse qué están haciendo; para posteriormente cuestionar sus comportamientos y pensamientos actuales; y, por último, asumir un cambio.

Atractivo

La teoría de Ebbinghaus, sostiene que los seres humanos suelen reducir su memoria de nuevos conocimientos aprendidos en cuestión de días o semanas, a menos que constantemente revisen el material aprendido. Esto, es consecuencia de dos factores:

  • La representación de lo aprendido en el cerebro
  • Ausencia del hábito de repetición

Si lo que estamos enseñando es fácil de recordar, podrá ser representado fácilmente en nuestro cerebro a través de los sentidos y se conectará con “archivos” ya existentes dentro de él, lo cual disminuye la importancia de repetir el proceso.

En cambio, si lo que enseñamos implica una dificultad más alta de entender y, por ende, de conectar con experiencias previas, la repetición es crucial. Solo porque alguien puede responder un test al final de un curso e-learning, no significa que, al pasar de las horas, recuerde todo lo que vio.

Se debe tener en cuenta, entonces, estas características cuando desarrollemos e implementemos un curso de e-learning, pues esto nos ayudará a cumplir los objetivos de aprendizaje y darle una etiqueta de excelencia al proceso de aprendizaje.